Al calor de la chimenea.
Ya está aquí el invierno. Bajan las temperaturas, llegando incluso, en los lugares más elevados de nuestra geografía, a nevar. Parece que no son fechas para ir a pasar unos días en el campo. Y ciertamente, por las mañanas hace mucho frío. Pero hay un elemento muy propicio para esta época que nos ofrece todo el calor de las estaciones pasadas: el fuego.

Y con el fuego la chimenea ¿a quién no le gusta encender un fuego, o pasar la tarde al calor de la chimenea? Puede que jugando con la familia, charlando con los amigos, leyendo, o simplemente viendo como las llamas lamen los tronquitos que con tanto cuidado, horas antes, pusimos, cada uno en su lugar correcto para que prendan de manera uniforme.
La chimenea incita a la cercanía y si apagamos la luz eléctrica, el espíritu del fuego nos envuelve completamente. Es el momento de hablarles a los más pequeños de que, no hace ni 60 años, cuando nuestros padres y abuelos vivían en el pueblo, se reunían al atardecer a la luz de la chimenea, porque no había bombillas, y mientras la abuela hacía la comida en el anafe, el abuelo cortaba rebanadas de pan, las pinchaba en un palo y las acercaba a la candela. Ese lugar era verdaderamente el centro de la familia. Salón y cocina no compartían un mismo espacio, sino que eran un solo espacio.
¿Sabías que la palabra fuego deriva del griego focus, y de ella vienen las palabras hoguera y hogar? No es casual que la chimenea encendida proporcione además de calor físico, calor humano.
Ya está aquí el invierno, bajan las temperaturas, y realmente al calor de una buena chimenea es una de las mejores épocas para pasar unos días en el campo.
Consulta las casas rurales de Andalucía con chimenea.


Juan Carlos Parra 16:12 el 13 octubre 2009 Permalink |
Siempre es un placer coincidir con vosotros en estas ferias, las risas estoy seguro de que no van a faltar.
Un abrazo y espero que nos podamos volver a ver el año que viene!!